Después de realizar un mini paper no científico (aunque inevitablemente sí quedó un poco científico por la estructura que le teníamos que dar) y de revisar un par de papers de otros compañeros, puedo concluir que ha sido un proceso agradable y estimulante. No ha sido mi primera vez participando en un proceso de revisión por pares, sin embargo, ha sido completamente diferente. Es cierto que me incomodaba un poco hacer sugerencias de mejora a los compañeros, aunque fuesen mínimas, ya que sentía que me entrometía en la esencia de sus trabajos, al no haber una formula universalmente correcta para dar forma a nuestros mini papers. Es decir, lo que yo pensaba no tenía por qué ser más correcto que lo que ellos habían hecho. La plantilla podía ayudar a la decisión, pero se quedaba muy escueta en mi opinión, ya que aparte de tratar el trabajo como un ‘todo’ también hay que evaluar si cada una de las partes del trabajo cumple unos estándares (y su función). Obviamente, con máximo de 50 p...